lunes, 21 de octubre de 2013

AÑO 2013 Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN VENEZUELA.


Pedro Raul Solórzano Peraza on January 27, 2013
            
El año 2013 llega con la continuación de una crisis mundial severa. Las informaciones, especialmente de algunos países europeos, son muy preocupantes ya que algunas actividades se han visto profundamente afectadas. Es el caso del comercio, el cual está muy disminuido por pérdida de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos, haciendo que la oferta se vaya agigantando proporcionalmente ante la pobre demanda. Por supuesto, esto tiene un efecto negativo sobre las actividades manufactureras, que deben bajar los niveles de producción. Toda esta situación ha conducido al cierre de innumerables comercios y de industrias, o en el mejor de los casos, a recortes muy drásticos en las plantillas de estas organizaciones, llevando la tasa de desempleo en algunos países a niveles alarmantes.
            
No obstante la crisis, los descensos de producción, los recortes de todo tipo, la agricultura es una actividad que no cesa. No para. Se aprecia, en cualquier lugar del mundo donde haya un suelo y condiciones climáticas que permitan el crecimiento de las plantas, que hay personas dedicadas a cultivarlas para que sus productos aseguren la alimentación del hombre y le brinden cobijo y vestido.
            
En Venezuela, hoy no sabemos cuál será el programa nacional de producción agrícola que se desarrollará en el 2013, lo cual va más allá de planificaciones puestas sobre un papel, tal como nos indica la  experiencia de años anteriores. Lo que si sabemos, porque podemos apreciarlo en los mercados dedicados a la venta de alimentos, es que hay escasez de algunos productos de la dieta básica y tampoco hay opciones para que el consumidor pueda seleccionar lo que mejor prefiera. Quiere decir que nuestra seguridad alimentaria está en peligro, por ejemplo: en estos días visité un supermercado de una cadena comercial que es bastante popular, y ante la ausencia de algunos alimentos básicos, pregunté a un empleado: -¿Cuándo cree usted que pueda conseguir tales productos?, y la respuesta fue muy gráfica: -Cuando usted vea que el local está abarrotado de personas que luchan por un paquete de esto o de aquello, es porque hay abastecimiento.
            
Pero en lo que respecta a la soberanía alimentaria, la situación es más grave, ya que las estadísticas, tanto oficiales como particulares, señalan una disminución progresiva de la producción nacional de la mayoría de los cultivos más importantes del país.
            
En lo personal, percibo que el gobierno nacional no ha manifestado ninguna intención en mostrar el camino que seguirá la agricultura venezolana este año. Ya enero está finalizando, en abril comienzan las lluvias en algunas regiones del país donde se inician las siembras por esa fecha. En este caso, diría que estamos a dos meses y medio o tres meses a más tardar de comenzar las siembras, como sería el caso de los productores de maíz de Socopó, en el estado Barinas. Quiere decir, que son pocos e insuficientes días para organizar todas las etapas que se requieren para que un gobierno, que como el nuestro quisiera monopolizar todas las actividades productivas, pueda echar a andar un programa agrícola y que tenga éxito. Porque, al contrario de lo que mucha gente piensa y opina, la agricultura es una actividad muy compleja donde deben intervenir y actuar coordinadamente diversas organizaciones del país.
            
Quizás la razón principal para esta situación de incertidumbre y de pesimismo con nuestra agricultura, es el desconocimiento, que de esta actividad, tienen los responsables de dirigir las políticas que directa e indirectamente influyan en la producción y distribución de los alimentos. Y esto es consecuencia del desprecio que sienten por la academia, por el conocimiento, por la ciencia y la tecnología que deben estar presentes en una actividad agrícola próspera y que sea sinceramente implementada para tratar de lograr la soberanía alimentaria de nuestra población. Y en este punto es oportuno repetir algo que escribí recientemente: “Que satisfactorio sería que no ocurriera escasez de alimentos a lo largo del año, y que al final, nuestra balanza agrícola fuera positiva, para ser realmente soberanos, tener patria y tener pueblo”.
            
El gobierno nacional, en algunas propagandas que se muestran en TV, dice que esto que llama revolución, está abriendo las puertas de la independencia de Venezuela en diversos aspectos. Debemos recordar que hemos sido totalmente independientes desde le 24 de junio de 1821 y más bien, ahora, estamos abriendo las puertas a la dependencia alimentaria, cultural, política, y en otros aspectos que cada uno de nosotros pueda visualizar.
           
Pero, ¿qué debería estar ocurriendo? En mi opinión, el sector oficial por intermedio del Ministerio de Agricultura debería estar conciliando el triángulo PRODUCTOR-INDUSTRIA/COMERCIO-BANCA, promoviendo programas de rubros estratégicos y deficitarios que puedan aliviar el problema de abastecimiento interno de alimentos, que permitan disminuir el gasto de divisas en su importación, y tratar de mejorar la balanza agrícola con la exportación de rubros que puedan llegar a ser excedentarios. El productor comprometiéndose a dedicar su tiempo, sus recursos de la unidad de producción y su pericia en el manejo de los cultivos. El binomio industria/comercio comprometiéndose al suministro suficiente y oportuno de insumos insustituibles en el proceso productivo como son fertilizantes, semillas certificadas, herbicidas, insecticidas, fungicidas, maquinarias y equipos agrícolas, antibióticos y otras medicinas veterinarias, vacunas, suplementos minerales, alimentos balanceados, y otros; y comprometiéndose también a la recepción y procesamiento de las cosechas, así como a su distribución hasta que esos alimentos lleguen al consumidor. La banca comprometiéndose a respaldar créditos oportunos y suficientes para que cada agricultor o criador pueda llevar a feliz término el proceso productivo.

Trabajemos juntos por un mejor país.

Pedro Raúl Solórzano Peraza
Maracay, 27 de enero de 2013.
Posted in Editorial Panorama Agroalimentario

Disponible en: http://www.pedroraulsolorzano.com/?p=100

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