lunes, 28 de octubre de 2013

Venezuela: Soberanía alimentaria sustento vital de los pueblos

El camino de construcción de políticas de nuevo tipo, por el que transita la revolución bolivariana, la ha convertido un faro para la región. El venezolano “de a pie” se beneficia de ellas permanente, y las asume como una parte fundamental de su día a día. 
Como testimonio de esa Venezuela a la que la revolución le está pagando una histórica deuda, contraída por los gobiernos de derecha, están: las misiones, que universalizan el acceso a la salud, la educación y la alimentación; los medios comunitarios, destinados a ser la primera línea de defensa contra la alienación cultural; y los consejos comunales, experiencia de cogobierno, en la que el estado revolucionario acompaña al pueblo organizado, a conseguir sus metas como comunidad. 
Lógicamente, en esta lucha que se da en diversos frentes, no podía faltar la reivindicación del derecho humano a consumir alimentos sanos. Para Dirceu Pellegrino miembro del movimiento de los sin tierra del brasil (MST), “la lucha se concentra en 3 ejes, la defensa de la tierra, porque el control de la tierra es poder, el control de la semilla, como defensa del patrimonio cultural de los pueblos y por un modelo productivo que garantice una alimentación sana para la humanidad.” 
Dirceu, tiene más de 20 años militando en el MST. Ahora vive en el estado Barinas en Venezuela, y hace parte de la coordinación político pedagógica del Instituto de Agroecología Latinoamericano “Paulo Freire” (IALA). “La propuesta del IALA es la única en la que se forma a los campesinos en ingeniería en agroecología, la agroecología es un modo distinto de producción, en el mundo capitalista en el que las personas y los alimentos se vuelven mercancías, la vía campesina propone el respeto de los alimentos porque estos son la base de la vida.” 
Tomando en cuenta que el capital ha hecho y hace presencia en la vida y el trabajo de los campesinos, con la venta de agrotóxicos, la apropiación de las semillas y la expansión de los monocultivos. el reto de este nuevo modo de producción de alimentos, es sin duda, la masificación de la diversidad y la independencia que los campesinos puedan conseguir de las empresas del agronegocio. 
“Por esta razón, nace un convenio entre IALA, vía campesina y el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas de Cuba (INCA), para la producción de alimentos sanos a gran escala. Por medio de este convenio, se pretende socializar las experiencias que los cubanos tienen en materia de diversidad. El INCA posee 100 hectáreas en las que cultivan varios tipos de alimentos como yuca, ocumo, caraotas, maíz, soya, lechosa, guayaba, entre otros. De esta manera, una planta fija el nitrógeno en la tierra que otra necesita, otra variedad libera carbono, otra genera biomasa, con lo que se sustituyen los agroquímicos por variedad de alimentos.” 
El gobierno revolucionario de Venezuela, está desarrollando además, un plan llamado “todas las manos a la siembra”. con el cual, se pretende sembrar alimentos y conciencias. Cambiar las maneras en las que los campesinos siembran, que se organicen, en torno a un nuevo modo de producción, que respete a la naturaleza y el respeto a la vida. 
“En el estado Apure, en el hato “La Marisela”, el IALA y la via campesina – Brasil, están apoyando la producción de arroz agroecológico y de ganado doble propósito, con un sistema de pastoreo por rotación, es decir se coloca el ganado en un potrero a pastar, cuando acaban con el pasto se lo mueve a otro mientras el anterior pasto vuelve a crecer y así, hasta que se crea esa rotación que garantiza la producción de carne y leche, sin afectar la producción en este caso del arroz agroecológico.” 
Con estos convenios de transferencia tecnológica, con el apoyo a institutos como el IALA, que ya extiende su zona de influencia por la región (con la próxima apertura del IALA amazónico en Brasil, IALA guaraní en Paraguay y el IALA andino en Ecuador), y las recientes nacionalizaciones de tierras y empresas del agronegocio, como el caso de agroisleña. Es posible ir rompiendo las alambradas que el capital ha puesto desde hace muchos años, alrededor de nuestro derecho a la tenencia de la tierra, a la alimentación, a la cultura ancestral de nuestros campesinos y finalmente a la vida. 
Las grandes empresas quieren controlar, los recursos naturales, la tierra como un todo y también las semillas. Controlar toda la vida de las personas. Además de nuestra lucha por la semilla, tenemos otra consigna que es “semilla, patrimonio de la humanidad”, porque si esta nueva amenaza del imperialismo avanza, no solo están en peligro los campesinos aislados de cada país, sino la humanidad entera. 
“La propuesta capitalista de producción a gran escala, se concentra en 8 ó 9 variedades de alimentos, a fin de controlar toda la alimentación humana. Eso, es quitarle a los pueblos su cultura alimentaria (…) las grandes empresas quieren controlar, los recursos naturales, la tierra como un todo. Controlar toda la vida de las personas. Si esta nueva amenaza del imperialismo avanza, no solo están en peligro los campesinos aislados de cada país, sino la humanidad entera.” 

Fuente:http://cayapacomunicacionalinfo.bligoo.com.ve/content/view/1054166/Venezuela-Soberania-alimentaria-sustento-vital-de-los-pueblos.html#.Um67YHBWySo



Hemos logrado la seguridad agroalimentaria del país, combatiendo la pobreza

(Caracas, 13-05-2013/Prensa MAT).- "Nosotros hemos logrado una situación de seguridad agroalimentaria en Venezuela, a la vez que combatimos la pobreza; pues en estos 14 años de Revolución transita un proceso de reivindicación del pueblo de lucha contra la pobreza que ha erradicado el hambre en el país. Es por ello, que recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) lo acaba de ratificar, que de 800 millones de hambrientos en el mundo, que lamentablemente persiste, ninguno es venezolano".
Tal afirmación la formuló el ministro del Poder Popular para la Agricultura y Tierras (MAT), Yván Gil, durante su participación en el programa Dando y Dando que transmite Venezolana de Televisión (VTV), quien además agregó que una muestra de la seguridad agroalimentaria que experimenta el país es que "en el rubro carne pasamos de 12 kilos per cápita a 27 kilos per cápita y en leche pasamos de 45 a 140 litros per cápita año; es decir no hay rubro alimenticio en que no se haya experimentado un crecimiento realmente importante.
 "Hay que reconocer y poner en la palestra el esfuerzo y la visión que tuvo el Comandante Supremo de la Revolución ante estos 14 años en rescatar, en primer lugar lo que era la alimentación para el pueblo, pues hay recordar que la gente antes comía Perrarina y agua de pasta que se le daba a los niños, es decir, un pueblo que moría de hambre; eran más de un 80 por ciento quienes que vivían en la pobreza".
 Pero desde que llegó la Revolución, apuntó Gil comenzó todo un proceso de levantar el sector alimentario. "Esto ha sido gracias a las políticas de créditos, de lucha contra el latifundio y de acompañamiento tecnológico, que llevó al Comandante Supremo a lanzar en el 2010 y es lo que hoy estamos trabajando, la Gran Misión AgroVenezuela, como conclusión de esa política agrícola".
 "Reconocemos que no hemos podido incrementar la producción al ritmo que se ha venido incrementando el consumo, pero estamos en un proceso de recuperación paulatino de la inversión y es por ello que durante la gira reciente a Mercosur una preocupación del Presidente Maduro fue cómo nosotros podríamos acelerar el tema de la cultura agrícola en nuestro país".
 Por otro lado, se planteó una alianza estratégica con Argentina, Brasil, Uruguay y también con China para una fórmula que nos permita abrirnos a la inversión de empresas agroproductivas, cooperativas o grupos de productores, aprovechando la formidable infraestructura que nos dejó el Comandante Supremo Hugo Chávez en Venezuela como los sistema de riego, silos, vialidad, plantas procesadoras, entre otras para aprovecharlas y en conjunto incrementar la producción.
Explicó Gil, que ya se cuenta, para comenzar esta fórmula con unas 253 mil 300 hectáreas en el territorio nacional, listas para la producción, donde se ha visualizado por países según su potencialidad y grupos de inversión que vendrían a nuestro país para la producción de rubros como hortalizas, cereales, leche, ganadería, soya y demás rubros alimenticios.
 "Es importante desmentir lo que ha dicho la oposición derechista de que vienen productores extranjeros a desplazar a los nuestros, todo lo contario, nosotros reconocemos el trabajo de los agricultores y campesinos venezolanos, que son quienes han provisto la alimentación del pueblo venezolano en los últimos años, lo que queremos más bien es apoyarlos con esta fórmula, lo que nos permita atraer inversión, tecnología y cultura agrícola que en algunas zonas ha desaparecido.
 Para culminar, el ministro Gil enfatizó que recientemente se anunció el subsidio al arroz para fortalecer al productor primario, sin impactar al consumidor; "es decir esto incrementará el ingreso del productor sin que implique un gasto al pueblo; 1.1Bs. por kilo de arroz entregado a los silos del Estado o privado, lo que traído reacciones positivas, pues Fevearroz declaró y se comprometió a producir 600 mil toneladas de este rubro durante este semestre, lo que representa prácticamente todo el consumo. Asimismo estamos analizando otros subsidios para azúcar, entre otros rubros.
 Por su parte, el ministro del Poder Popular para la Alimentación, fijo su posición en trabajar en conjunto con el ministro Gil en la lucha contra la especulación a la vez de continuar con el fortalecimiento de la seguridad agroalimentaria del país y es por ello que haremos cumplir enfáticamente la Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentaria, la cual impide en estos momentos que se repita el sabotaje del 2002 en las mismas condiciones y características.
 "Contamos con 20 mil toneladas de alimentos de reservas estratégicas, más no son inventarios de coberturas; pero estamos atendiendo a la gente a través de nuestras redes de alimentación para cubrir la demanda de alimentos y continuar con la seguridad alimentaria, en conjunto con los empresarios y sector privado que tienen el compromiso con el país.", dijo Osorio. (FIN/José G. Chirinos)

“Alcanzamos una situación de seguridad alimentaria, los venezolanos tienen acceso a los rubros”

(Caracas, 16 de agosto. Noticias24) – El ministro de Agricultura y Tierras, Yván Gil, aseguró en una entrevista publicada por Ciudad Caracas que en el país las redes Mercal, Pdval y Bicentenario han contribuido en gran medida a la disminución de la escasez alimenticia, porque ahora “se produce, se distribuye y se consume”.
“Además, la soberanía alimentaria debe incluir tres variables fundamentales. Capacidad de producción, distribución y consumo. Nosotros tenemos capacidad de consumo, eso está demostrado; capacidad de distribución también la tenemos, porque hemos desarrollado las redes Mercal, Pdval y Bicentenario, son más o menos 22 mil puntos para el expendio de comida. Nos falta acelerar la capacidad de producción para igualar los índices de crecimiento del consumo”, afirmó.

La expresión “soberanía alimentaria” se repite constantemente en noticias y otros discursos mediáticos, muchas veces sin que se precise qué quiere decir exactamente o en qué medida hemos avanzado hacia ese ideal.
El ministro de Agricultura y Tierras, Yván Gil, comienza por definir el concepto en términos sencillos, antes de ilustrar la situación real del país en ese sentido.
—Soberanía y seguridad alimentaria suelen usarse como sinónimos, ¿Son la misma cosa?
—No. Soberanía alimentaria es la capacidad que un país tiene para producir los alimentos que mantienen a una población funcionando y correctamente alimentada, sin dependencias, y esto último no se limita a las importaciones, sino a la tecnología y otros factores. Seguridad alimentaria es la capacidad que tiene un pueblo de alimentarse, independientemente de si esos alimentos son producidos en el país o provienen de las importaciones.
En el caso de Venezuela, hemos alcanzado una situación de seguridad alimentaria, es decir, aquí la mayor parte de la población, 94%, tiene acceso a todos los alimentos. En resumen, la soberanía alimentaria es la capacidad que tiene un pueblo para producir sus propios alimentos, mientras que la seguridad alimentaria se refiere a la capacidad de acceso a los alimentos.
—En el caso de la soberanía alimentaria, ¿Hablamos de producir todos los alimentos?

—No todos, lo que hay que garantizar es que los alimentos producidos cuenten con los requerimientos energéticos, las kilocalorías, las grasas, los carbohidratos necesarios por personas al día. O sea, que ante cualquier eventualidad, el pueblo puede seguir alimentándose bien.
Por ejemplo, nosotros no tenemos condiciones climáticas para producir trigo, aunque lo consumimos bastante, sin embargo, eso no quiere decir que no podemos alcanzar una situación de soberanía. El trigo suple energía, pero ese requerimiento lo podemos sustituir con otros alimentos, como la yuca, el maíz o la papa. Es decir, si los alimentos que necesitamos para cubrir nuestras necesidades dietéticas se producen aquí y están disponibles para el pueblo, podemos hablar de soberanía. En términos técnicos, se habla de que al menos 90% de cada una de las condiciones satisfechas, de las kilocalorías, carbohidratos, grasas, proteínas, deben ser de producción nacional para que estemos en una situación plena de soberanía alimentaria.
—Entonces, en un escenario hipotético de soberanía alimentaria, ¿Deberíamos producir al menos los alimentos básicos en la dieta del venezolano?
—En términos prácticos, es más o menos así, pero no solo hablamos de producir en cantidad, sino en calidad y con disponibilidad. Si hay suficiente producción y la gente no tiene poder adquisitivo, de qué sirve. Recordemos ciertos momentos de los 80, cuando hubo buena producción agrícola, pero resulta que fue una época de almacenes llenos y estómagos vacíos.
Además, la soberanía alimentaria debe incluir tres variables fundamentales. Capacidad de producción, distribución y consumo. Nosotros tenemos capacidad de consumo, eso está demostrado; capacidad de distribución también la tenemos, porque hemos desarrollado las redes Mercal, Pdval y Bicentenario, son más o menos 22 mil puntos para el expendio de comida. Nos falta acelerar la capacidad de producción para igualar los índices de crecimiento del consumo.
—¿Cómo es eso de que los venezolanos están comiendo más?
—Ha crecido el consumo, sobre todo en rubros que anteriormente no eran accesibles para gran parte de nuestra población, como la carne y el pollo. Ahora hay más gente que compra estos productos y en mayor cantidad, porque hay mayor poder adquisitivo, por las medidas de lucha contra la pobreza. Como decía, no hemos aumentado la producción en función de lo que ha crecido el consumo, es una realidad.
Pongo un ejemplo, en 1999 el consumo de arroz no llegaba a 10 kilos por persona/año, ahorita está casi en 20. El doble. Si nosotros consumiéramos la misma cantidad per cápita de kilos de arroz que en 1999 ahora estuviéramos en capacidad de exportar 400, 500 mil toneladas de arroz al año.
—En términos de tiempo, ¿Cómo está planteada la meta de alcanzar esa soberanía en nuestro país?
—El Comandante Chávez lo dejó claro en el Plan de la Patria (plan de gobierno para el período 2013-2019), llegar al 2019 en una situación de soberanía alimentaria. Yo creo que eso lo podemos lograr, ahí están los datos, nosotros podemos ser autosuficientes en producción de arroz y maíz blanco en uno o dos años, disminuir la importación de tomate industrial, de soya, de carne, de alimentos para la cría de pollo, es decir, es mentira que estamos en una situación precaria, eso lo han usado como bandera política para atacar la Revolución de Chávez, y ahora la gestión del presidente Nicolás Maduro, sobre todo por el tema de la lucha contra el latifundio. Pero la verdad es que hemos crecido en casi todos los rubros.
—Esos sectores que cuestionan las políticas agroalimentarias dicen que tales metas son una suerte de falacia.
—De ninguna manera. Nosotros requerimos alrededor de 3 mil 400 kilocalorías por personas/día. De eso, estamos produciendo alrededor de la mitad, entre un 50 y 60%. Te hablo de algunos rubros, 100% de las raíces y tubérculos que nos comemos los producimos aquí. El 100% de las frutas y hortalizas más consumidas también; 60% de la carne; 50% de la leche; 80% del maíz blanco; 80% del arroz, 85% del pollo.
—¿Venezuela ha sido alguna vez un país soberano en el ámbito alimentario?
—Creo que sí. Recuerda que en Venezuela, antes de que el petróleo comenzara a explotarse masivamente, más o menos hacia la mitad del siglo pasado, la población rural era mayor a la población urbana. Antes de eso, creo que Venezuela llegó a tener una situación de soberanía alimentaria.
—¿Y qué sucedió luego?
—La situación de seguridad y soberanía alimentaria que vino luego está muy relacionada con un modelo de desarrollo que se instauró en Venezuela, tiene que ver con el desarrollo de grandes urbes, inorgánicas, que crecieron anárquicamente, sin una cultura de producción. De allí heredamos una situación de dependencia alimentaria que el presidente Chávez comenzó a combatir. Nosotros estamos convencidos que la manera de alcanzar nuestra soberanía alimentaria es a través del Socialismo.
—¿Cuál es la diferencia entre la forma como se concibe la producción de alimentos en este modelo planteado por Chávez y otros modelos?
—La principal política de este Gobierno en materia alimentaria ha sido garantizar el acceso de todos los sectores socioeconómicos a una alimentación de calidad, en otros gobiernos son más importantes las exportaciones, aunque haya gente pasando hambre en el país. ¿En qué hemos fallado? Bueno, repito, que no hemos sostenido los índices de producción equivalentes a los de consumo.
—Dentro de esa visión, cómo queda el tema de las exportaciones. ¿Nosotros exportamos productos agrícolas?
—Sí, estamos exportando camarones, cangrejo, cacao, cuero, flores. Con el café, llegamos a tener grandes dificultades, pero también hemos superado muchas de ellas; ya estamos comenzando a tener excedentes y podremos exportar. Es decir, no estamos en contra de esa idea, lo que decimos es que es antiético ponderar las exportaciones por encima del hambre de tu propio pueblo. El hecho de que tu exportes no implica valores inversamente proporcionales a la pobreza. Hay muchos países que exportan alimentos y no tienen soberanía alimentaria. Ni siquiera una situación de seguridad alimentaria. Mira lo que pasaba en los años 60 y 70 en Centroamérica, renombradas corporaciones de la industria bananera producían y exportaban grandes cantidades de frutas, pero la situación de pobreza era bárbara.
De hecho, hablando de exportaciones, el presidente Maduro ha dicho que debemos comenzar a forzar la barra para crear una cultura exportadora. Él ha propuesto que, en algunos rubros, deberíamos comenzar a comprometer 10% de la producción para exportarla, usar mínimos excedentes para desarrollar esa cultura.
—La falla que usted refiere, de no haber podido igualar el crecimiento de la producción con el crecimiento del consumo responde, a su vez, a otras fallas. Los productores del campo hablan, por ejemplo, de los financiamientos tardíos.
—Son críticas válidas, aunque no es cierto que se dan los créditos a destiempo. Lo que ocurre es que, si los recursos no están disponibles cuando se debe, no se siguen dando los créditos, porque no tiene sentido que un productor siembre fuera del ciclo. Si esto o pasara es una irregularidad y debe ser denunciada. Nosotros estamos desarrollando un programa de auditorías sobre estos procesos, queremos precisar por qué suceden los retrasos. Evidentemente es un problema asociado al burocratismo y la corrupción, son males que estamos combatiendo. Tenemos casos donde se le ha pedido una comisión al productor para darle el crédito, o dárselo más rápido.
Hay otro factor, no podemos financiar más allá de la capacidad que tenemos para suministrar insumos o de la capacidad para el almacenamiento.
Por otra parte, también es cierto que en los últimos años ha habido un crecimiento importante de la cartera agrícola.
—La gente del campo también se queja de la calidad de la semilla. Dicen que la nacional es de bajo rendimiento.
—En el tema de la semilla hay de todo. Vamos al caso del maíz; allí hay toda una visión de marqueting. Fíjate, habría que preguntarse si un productor, por obtener mayor rendimiento, es capaz de sembrar transgénicos.
La semilla producida por investigadores venezolanos del INIA cuesta una fracción de lo que cuesta la semilla importada; con lo que yo siembro 10 hectáreas de semilla nacional, siembro una con semilla importada.
Hay que ver, en materia de producción de alimentos, qué es más importante. Supongamos que el rendimiento de la producción con semilla nacional es de 3 mil kilos por hectárea, pero resulta que los costos de esa semilla implican que puedo sembrar 10, o sea, puedo producir 30 mil kilos. En contraste con los costos de la semilla importada puedo sembrar una hectárea, y producir 10 mil kilos, aunque creo que es mucho.
Bueno, con la semilla nacional produzco más ¿A costa de qué? De más suelo. Pues no importa, de eso nosotros tenemos bastante.
El único factor para medir la efectividad de una semilla no es el rendimiento. También debes tomar en cuenta la salud, la soberanía o la dependencia tecnológica, porque las semillas importadas son híbridos producidas por Monsanto. Yo, como venezolano, prefiero una semilla que rinda un poco menos pero que no implique riesgos de salud para nuestra gente, que pueda apartar semilla para la próxima siembra, porque la importada te sirve solo para un ciclo. Estamos produciendo híbridos muy buenos, pero a veces se queda fría porque la gente prefiere comprar la importada.
Ojo, no estoy haciendo una defensa a ultranza del tema, yo creo que tenemos que avanzar en tecnología, tenemos que buscar semillas que cada vez rindan más, pero cómo lo hacemos si no la consumimos, si no creamos un circuito de uso.
—Otras de las denuncias más comunes acusan irregularidades en el sistema de distribución de insumos en Agropatria.
—Sí, hemos tenido retardos, pero no como producto de haber nacionalizado Agroisleña, hoy Agropatria, como ha querido vender la derecha, diciendo que fue una mala decisión. Agroisleña atendía 87 mil productores y Agropatria surte a más de 400 mil productores. Debemos llegar a 200 mil más por lo menos, sí, pero es que antes esos mismos productores no accedían al financiamiento de insumos. El tema de la corrupción lo sabemos y lo estamos atendiendo. Hemos estado persiguiendo mafias, tenemos personas detenidas, más de 15 personas, entre ellas, excoordinadores de Barinas, Mérida y Trujillo. Te voy a hablar de los fertilizantes, que son producidos aquí en el país por Pequiven, Agroisleña distribuía para sus clientes “primium” 172 mil toneladas al año. Nosotros cerramos el año pasado en más de 600 mil toneladas, y aún así no es suficiente, hay una deuda tremenda. La falla que no hemos podido resolver está en la red de distribución; seguimos trabajando con la misma red de hace tres años, pero estamos tomando las medidas, haciendo la inversiones.

Fuente:http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/187394/ministro-yvan-gil-hemos-alcanzado-una-situacion-de-seguridad-alimentaria/

FAO reconoce política de seguridad alimentaria de Venezuela en la región

El representante en Venezuela de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), Marcelo Resende, sostuvo que la visión integradora en América Latina y el Caribe del concepto de seguridad alimentaria que desarrolla el Gobierno venezolano es fundamental para la región.
“Este país no tiene una visión solamente para adentro, sino que ha ido articulando una visión integradora en América Latina y el Caribe y eso es fundamental para la contribución de la seguridad alimentaria de la región”, manifestó durante una rueda de prensa.
Venezuela, junto a otros países de la zona, ha conformado un bloque que ha impulsado la inversión social para el desarrollo de los pueblos. Este bloque está conformado por los países de Ecuador, Brasil y Argentina y “tiene un modelo distinto a los otros países, en los que la inversión social y la intervención de los Estados para garantizar la seguridad alimentaria es primordial”.
El representante de la FAO recordó que el organismo reconocerá la labor de Venezuela el próximo domingo por “los progresos notables y excepcionales en la lucha contra el hambre” con lo cual dio cumplimiento a uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. El evento tendrá lugar en Roma (zona central de Italia), mediante un acto al que asistirá el presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Agregó que los datos del país suramericano en el sector de la alimentación son “increíbles, fantásticos” y recordó que al inicio de la década de los años noventa en el país había cuatro millones de personas con hambre, lo cual representaba un 15,5 por ciento de la población; mientras que actualmente la cifra porcentual de las personas que se hallan en esa situación se ubica en 2,5 por ciento.
Resende afirmó que estos niveles se deben a la “fuerte” política social que mantiene la nación y refirió que Venezuela cuenta con “23 mil puntos de abastecimiento públicos que son propiedad del Estado” donde se abastece el “60 por ciento de la población” con productos “subvencionados al 80 por ciento”.
Las recientes estimaciones de la FAO en materia de alimentación ubican a Venezuela en el grupo de 15 países (entre los que se encuentran Cuba, Nicaragua, Guyana, Perú, San Vicente y las Granadinas) que han realizado progresos excepcionales por reducir la prevalencia de la subnutrición del 13,5 por ciento en el período 1990-1992 a menos de un cinco por ciento durante el lapso 2010-2012, con lo cual se logró la meta de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio referentes al hambre.

Gobierno Bolivariano garantiza seguridad alimentaria al duplicar alcance de la Misión Alimentación


“Ya he aprobado recursos para multiplicar la Misión Alimentación. Ahora yo quiero en lo que resta de este semestre y en todo el año 2014, multiplicar por dos todos los servicios de la Misión Alimentación, los Mercalitos, los Abastos para curarnos en salud, para no depender de nadie y cuando el pueblo busque sus alimentos los tenga allí, seguros”.
Así lo expresa el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, desde el Cuartel de la Montaña 4F, en conmemoración del cumpleaños 59 del Comandante
Chávez, para garantizar alimentos de calidad y a precios justos a todo el pueblo.
El Jefe de Estado recuerda que la FAO certifica que Venezuela es el país entre más de 300 del mundo, donde se más se contrarresta el hambre y se garantiza el acceso a los alimentos.
“Esta economía la levantamos con el trabajo de la Patria, de la Clase Obrera, de los empresarios honestos. Vamos a vencer el saboteo económico que se mantiene. Lo hemos ido venciendo por partes. ¿Qué sería demuestra Patria, por ejemplo en el campo alimentario, si no tuviéramos la Misión Alimentación, Mercal, Abastos bicentenario?”.
El presidente Maduro advierte a los venezolanos que la Derecha corrupta y pervertida continúa en el sabotaje económico contra Venezuela, pero el Gobierno Bolivariano seguirá derrotándola progresivamente. FIN/ OR

Gobierno Bolivariano trabaja para fortalecer la seguridad alimentaria



El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, se dirige al país este martes a través de cadena nacional de radio y televisión desde el Puesto de Comando del Palacio de Miraflores, para informar sobre el avance del trabajo del Órgano Superior para la Defensa Popular de la Economía en la lucha para garantizar a los venezolanos la seguridad alimentaria.

El mandatario, reunido con los ministros, ratificó el compromiso del Ejecutivo Nacional de trabajar “por la paz, la estabilidad, la tranquilidad, por proteger a nuestra Venezuela, de los ataques de sectores enloquecidos”.

Denunció que hay sectores que han desatado una guerra económica para afectar al pueblo venezolano y tratar de desestabilizar a la patria.

Destacó que el Estado venezolano hace un gran esfuerzo e inversión de recursos para garantizar la seguridad alimentaria y regular el abastecimiento.

“Tremenda inversión que hacemos para que el venezolano en su hogar tenga garantizado la seguridad alimentaria, como lo reconoce la FAO”, dijo.

Manifestó que el Gobierno Bolivariano trabaja con las dos manos: una para seguir atendiendo y fortaleciendo el área social y las necesidades del pueblo como la alimentación, educación, producción, salud a través de las misiones, y con la otra ir defendiendo la patria.

“Hemos logrado un nivel de cohesión máximo alrededor del legado del Comandante Chávez”, apuntó destacando además que en Venezuela no hay hambre a pesar del sabotaje.

Durante la cadena en la que además hizo referencia al caso a la intromisión de los funcionarios de la embajada estadounidense en Venezuela, expresó que el país está preparado “para enfrentar, controlar y neutralizar todos los planes en contra de la economía del pueblo”.