lunes, 20 de mayo de 2013

¿Seguridad alimentaria? 760 mil toneladas de alimentos importados llegarán a Venezuela

El Gobierno de Venezuela dijo este lunes que esta semana llegará al país un cargamento con 760.000 toneladas de alimentos producto de los acuerdos alcanzados durante una reciente gira del presidente, Nicolás Maduro, por países del Mercosur.


“En esta visita por Uruguay, Argentina y Brasil llegamos a unos acuerdos para comenzar a traer el primer mes de reserva alimentaria, que está compuesta por 760.000 toneladas de alimentos”, dijo al canal estatal el ministro de Alimentación, Félix Osorio.


Los alimentos llegarán luego de que el fin de semana el presidente Nicolás Maduro dijera que Venezuela sufre un “desabastecimiento agudo” de algunos productos y denunciara que la empresa privada acapara alimentos con el fin de desestabilizar a su Gobierno.


Osorio precisó que el cargamento tiene un costo de unos 600 millones de dólares y que está conformado por aceite comestible, leche, azúcar crudo y atún en lata, entre otros alimentos.

El ministro sostuvo que el objetivo general del Gobierno es fortalecer “la reserva alimentaria” del país “a tres meses”, que equivale a un abastecimiento de aproximadamente 2,3 millones de toneladas de alimentos.


Venezuela sufre periódicamente de escasez de alimentos, lo que obliga a muchos venezolanos a recorrer varios supermercados para conseguir los productos que buscan.

Osorio afirmó que el Gobierno busca luchar contra “la cultura de la importación” y fomentar la producción nacional de alimentos, siguiendo los pasos de potencias agrícolas como Brasil y Argentina.


“Hay medidas muy importantes que vamos a tomar de manera coordinada el Ministerio de Alimentación y el de Agricultura, que van a ayudar a fortalecer la producción”, dijo.


Maduro dijo el fin de semana que su gira por Uruguay, Argentina y Brasil que realizó entre el martes y el viernes pasado significó “avanzar en un nuevo escalón de la cooperación para que Venezuela se convierta en un país productor de sus alimentos”





Inflación en ascenso: Canasta alimentaria ha subido 26,8% en un año

La cesta de alimentos avanzó en agosto 2,8% y se ubicó en Bs. 3.283,55, de acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). El informe, correspondiente al octavo mes del año, indica que luego de esta variación interanual la canasta experimenta un alza de 26,8% -equivalente a Bs. 694,94- entre agosto de 2010 y el mismo mes de 2011.

El costo de la cesta de alimentos ubica el poder adquisitivo del salario mínimo en 42,9%, por lo que se requieren más de 2,3 salarios mínimos para cubrir la canasta en su totalidad.

El Cendas precisó que en agosto nueve rubros de la canasta alimentaria aumentaron de precio: azúcar y sal, 10,9%; cereales y productos derivados, 10,2%; carnes y sus preparados, 6,3%; frutas y hortalizas, 2,1%; salsa y mayonesa, 1,9%; pescados y mariscos, 1,2%; raíces, tubérculos y otros, 1,1%. El resto experimentó incrementos inferiores al 1%.

El incumplimiento de la regulación oficial y la proliferación de ventas informales se evidencian. El Cendas precisó que la brecha entre los precios controlados y los precios de mercado se mantiene en alza y se ubicó en agosto en 88,4%. “Siete productos presentaron problemas de escasez en este mes: harina de maíz, leche en polvo, sardinas enlatadas, carne de res a precio regulado, margarina, aceite y harina de trigo; el 12,3% de los productos que contiene la canasta”.

Costosa carne

La carne mantiene su variabilidad de precios, siempre por encima del costo fijado por el Ejecutivo.

“La carne de res molida y de lagarto se consiguieron en Bs. 32 el kilogramo, 108,1% por encima del precio controlado en 15,38 bolívares”, indica. La carne para bistec, regulada en Bs. 22,74 el kilo, se comercializa desde Bs. 43.

“El precio promedio de la carne de pollo fue de Bs. 18 el kilo, 15,3% más que su precio oficial de Bs. 15,61”, añade el estudio.

En cuanto a los frutos del mar, el Cendas resaltó que las sardinas enlatadas, reguladas en Bs. 1,55 la presentación de 170 gramos, desaparecieron desde octubre de 2006. En ese sentido, el producto con algunos aditivos en su sabor es vendido en Bs. 6,70, 332,3% por encima del precio oficial.

“El atún enlatado, de 140 gramos, subió 3,3%, al pasar de 12 a 12,40 bolívares. El atún fresco, 2,1%, al pasar de 48,72 a 49,76 bolívares el kilo, con relación al mes de julio pasado”.

Escaso y caro

El aceite se mantuvo escaso. El producto cuyo precio está fijado en Bs. 7,80 es vendido en 16,20 bolívares el litro, un monto 100% superior al oficial. Para las amas de casa es difícil adquirirlo en los supermercados; su ausencia obliga a visitar los puntos de venta informales.




Año 2013 y la seguridad alimentaria en Venezuela

El año 2013 llega con la continuación de una crisis mundial severa. Las informaciones, especialmente de algunos países europeos, son muy preocupantes ya que algunas actividades se han visto profundamente afectadas. Es el caso del comercio, el cual está muy disminuido por pérdida de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos, haciendo que la oferta se vaya agigantando proporcionalmente ante la pobre demanda. Por supuesto, esto tiene un efecto negativo sobre las actividades manufactureras, que deben bajar los niveles de producción. Toda esta situación ha conducido al cierre de innumerables comercios y de industrias, o en el mejor de los casos, a recortes muy drásticos en las plantillas de estas organizaciones, llevando la tasa de desempleo en algunos países a niveles alarmantes.
No obstante la crisis, los descensos de producción, los recortes de todo tipo, la agricultura es una actividad que no cesa. No para. Se aprecia, en cualquier lugar del mundo donde haya un suelo y condiciones climáticas que permitan el crecimiento de las plantas, que hay personas dedicadas a cultivarlas para que sus productos aseguren la alimentación del hombre y le brinden cobijo y vestido.

En Venezuela, hoy no sabemos cual será el programa nacional de producción agrícola que se desarrollará en el 2013, lo cual va más allá de planificaciones puestas sobre un papel, tal como nos indica la  experiencia de años anteriores. Lo que si sabemos, porque podemos apreciarlo en los mercados dedicados a la venta de alimentos, es que hay escasez de algunos productos de la dieta básica y tampoco hay opciones para que el consumidor pueda seleccionar lo que mejor prefiera. Quiere decir que nuestra seguridad alimentaria está en peligro, por ejemplo: en estos días visité un supermercado de una cadena comercial que es bastante popular, y ante la ausencia de algunos alimentos básicos, pregunté a un empleado: -¿Cuándo cree usted que pueda conseguir tales productos?, y la respuesta fue muy gráfica: -Cuando usted vea que el local está abarrotado de personas que luchan por un paquete de esto o de aquello, es porque hay abastecimiento.
Pero en lo que respecta a la soberanía alimentaria, la situación es más grave, ya que las estadísticas, tanto oficiales como particulares, señalan una disminución progresiva de la producción nacional de la mayoría de los cultivos más importantes del país.
En lo personal, percibo que el gobierno nacional no ha manifestado ninguna intención en mostrar el camino que seguirá la agricultura venezolana este año. Ya enero está finalizando, en abril comienzan las lluvias en algunas regiones del país donde se inician las siembras por esa fecha. En este caso, diría que estamos a dos meses y medio o tres meses a más tardar de comenzar las siembras, como sería el caso de los productores de maíz de Socopó, en el estado Barinas. Quiere decir, que son pocos e insuficientes días para organizar todas las etapas que se requieren para que un gobierno, que como el nuestro quisiera monopolizar todas las actividades productivas, pueda echar a andar un programa agrícola y que tenga éxito. Porque, al contrario de lo que mucha gente piensa y opina, la agricultura es una actividad muy compleja donde deben intervenir y actuar coordinadamente diversas organizaciones del país.
Quizás la razón principal para esta situación de incertidumbre y de pesimismo con nuestra agricultura, es el desconocimiento, que de esta actividad, tienen los responsables de dirigir las políticas que directa e indirectamente influyan en la producción y distribución de los alimentos. Y esto es consecuencia del desprecio que sienten por la academia, por el conocimiento, por la ciencia y la tecnología que deben estar presentes en una actividad agrícola próspera y que sea sinceramente implementada para tratar de lograr la soberanía alimentaria de nuestra población. Y en este punto es oportuno repetir algo que escribí recientemente: “Que satisfactorio sería que no ocurriera escasez de alimentos a lo largo del año, y que al final, nuestra balanza agrícola fuera positiva, para ser realmente soberanos, tener patria y tener pueblo”.
El gobierno nacional, en algunas propagandas que se muestran en TV, dice que esto que llama revolución, está abriendo las puertas de la independencia de Venezuela en diversos aspectos. Debemos recordar que hemos sido totalmente independientes desde le 24 de junio de 1821 y más bien, ahora, estamos abriendo las puertas a la dependencia alimentaria, cultural, política, y en otros aspectos que cada uno de nosotros pueda visualizar.
Pero, ¿qué debería estar ocurriendo? En mi opinión, el sector oficial por intermedio del Ministerio de Agricultura debería estar conciliando el triángulo PRODUCTOR-INDUSTRIA/COMERCIO-BANCA, promoviendo programas de rubros estratégicos y deficitarios que puedan aliviar el problema de abastecimiento interno de alimentos, que permitan disminuir el gasto de divisas en su importación, y tratar de mejorar la balanza agrícola con la exportación de rubros que puedan llegar a ser excedentarios. El productor comprometiéndose a dedicar su tiempo, sus recursos de la unidad de producción y su pericia en el manejo de los cultivos. El binomio industria/comercio comprometiéndose al suministro suficiente y oportuno de insumos insustituibles en el proceso productivo como son fertilizantes, semillas certificadas, herbicidas, insecticidas, fungicidas, maquinarias y equipos agrícolas, antibióticos y otras medicinas veterinarias, vacunas, suplementos minerales, alimentos balanceados, y otros; y comprometiéndose también a la recepción y procesamiento de las cosechas, así como a su distribución hasta que esos alimentos lleguen al consumidor. La banca comprometiéndose a respaldar créditos oportunos y suficientes para que cada agricultor o criador pueda llevar a feliz término el proceso productivo. 




Venezuela reduce la pobreza extrema y lidera la lucha por la seguridad alimentaria


En el marco de la 34ª Sesión del Comité sobre Seguridad Alimentaria Mundial, realizada en la sede de Roma de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), nuestro país presentó las estrategias y logros del Gobierno bolivariano, de cara a la reducción de los índices de desnutrición, trazados en las Metas del Milenio.

La República Bolivariana de Venezuela transmitió su mensaje de determinación para combatir la pobreza y el hambre en un mundo en donde cada día aumentan los precios internacionales de los productos básicos, mientras que algunos países exportadores aplican políticas proteccionistas que comprometen la seguridad alimentaria mundial.

La Embajadora ante la FAO, Gladys Urbaneja, explicó las medidas y avances  del Gobierno nacional, destinados a reducir la pobreza y a garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, factores fundamentales para alcanzar la felicidad suprema en el ámbito social, respaldados a nivel jurídico y constitucional.

Entre los planes señalados por la funcionaria diplomática, estuvo el Plan de Batalla por la Soberanía Alimentaria 2006-2015, la nueva orientación de la agricultura formulada en el Plan Estratégico de la Nación 2007-2013, la creación de la Empresa de Producción y Distribución Venezolana, algunas misiones dirigidas por el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, como la Misión Alimentación, de la que se destaca la red Mercal.

De igual manera, precisó que el Ejecutivo ha promulgado leyes que complementan los esfuerzos del Estado venezolano para garantizar la protección del derecho a la alimentación, iniciados con la entrada en vigencia de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, la Ley de Pesca y Acuicultura, la Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentaria, y las leyes complementarias para garantizar financiamiento al sector.

Resultados tangibles

Con respecto a los resultados alcanzados, la embajadora Urbaneja mencionó que el programa Mercal (creado para fortalecer el mercado interno y desarrollar canales de distribución), alcanzó en 2007 la venta a nivel nacional de un millón 785 mil toneladas de alimentos, beneficiando a 13 millones de personas (casi el 50% de la población venezolana).

En cuanto a la disponibilidad calórica, la misma pasó de dos mil 300 kilocaloría (Kcal)  del periodo 1990-2002 a un nivel superior a dos mil 700 kilocaloría en el 2007. Actualmente, esta cifra es de dos mil 766 Kcal/persona/día, el valor más alto de los últimos 18 años.

Estas acciones emprendidas por el Gobierno de Venezuela han hecho posible reducir en 50% los hogares pobres en el periodo 1998-2007; en tanto que los hogares en pobreza extrema disminuyeron del 25,1 a 7,6%. En tal sentido, podemos decir que nuestro país ha cumplido ya con la primera Meta del Milenio, establecida para el año 2015.

En 1998, al inicio del Gobierno bolivariano el Índice de Prevalencia de Subnutrición era de 21%, en los 10 años transcurridos se ha reducido, ubicándose en 8%, el más bajo en la historia del país. Este avance se debe a la aplicación de políticas agroalimentarias, que incentivan la autosuficiencia y garantizan la disponibilidad y acceso a los alimentos en condiciones de calidad e inocuidad. De acuerdo a este comportamiento nuestro país podrá cumplir con la meta del Milenio de Reducción del Hambre antes de 2015.

De Doble Vía

Venezuela aplica la estrategia "de doble vía" recomendada por la FAO, referida al ataque simultáneo a las causas y a las consecuencias del hambre y la pobreza extrema, con medidas estructurales y coyunturales para garantizar la Seguridad Alimentaria. De igual forma, el Gobierno venezolano extiende su visión de integración y cooperación solidaria más allá de sus fronteras, uniéndose a los esfuerzos internacionales para combatir el hambre mediante programas de cooperación técnica con China, Argentina, Brasil, Irán, Haití y Nicaragua; a través de la FAO, el gobierno venezolano financia programas de asistencia en el marco de la cooperación Sur-Sur, como por ejemplo en Burkina Faso y en Malí.

La 34ª Sesión del Comité sobre Seguridad Alimentaria Mundial se organizó en Roma entre el 14 y el 17 de octubre, con el objetivo de evaluar las iniciativas realizadas y lanzar propuestas para reforzar el trabajo del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. En este marco, Venezuela, Cuba y El Salvador apoyaron la propuesta de Brasil de que se incluyera la reforma agraria y el desarrollo social en la 35° Sesión del Comité.

La Embajadora Urbaneja estuvo acompañada por una delegación de representantes del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación (Minppal) y del Instituto Nacional de Nutrición (INN), encabezada por la Directora de Comercio Exterior del Minppal, Geta Vlad De Rivero y la presidenta ejecutiva del INN, Marilyn Di Luca.







Presidente venezolano dispone medidas para seguridad alimentaria

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció hoy acciones destinadas a garantizar la seguridad y soberanía alimentaria de la nación, durante la jornada de Gobierno de calle en Táchira, destinada a resolver problemas en contacto directo con la población.

Vamos a construir 50 Grandes Abastos Bicentenarios (supermercados gubernamentales con productos a precios económicos) en todo el país, tres de ellos en Táchira, como parte del fortalecimiento de la red pública de alimentos en Venezuela, afirmó el Jefe de Estado durante un encuentro con empresarios tachirenses.

Maduro informó además de la construcción en los próximos meses de 17 mercados de alimentos HiperPdval.

Reiteró que a través de Mercal (programa gubernamental de distribución de alimentos a precios módicos) se desarrollan 80 mil operativos todos los meses, incluso en las llamadas "zonas de silencio alimentario".

Igualmente, el dignatario firmó con varias cadenas regionales de supermercados en Táchira, la ampliación de la distribución de los alimentos en la entidad.

Como parte de los esfuerzos del gobierno de garantizar la alimentación del pueblo, el mandatario informó que "ya salieron de Argentina, Uruguay, Brasil y China, grandes barcos de alimentos para Venezuela, con el fin de fortalecer las reservas alimentaria de tres meses".

Por un lado vamos a fortalecer la capacidad nacional (de producción de alimentos) y por el otro lo que vamos a hacer es colocar esa reserva, que nunca antes había tenido el país, explicó Maduro.





Determinantes sociales: Inseguridad alimentaria, alto costo de los alimentos

Los determinantes sociales, se refieren a las circunstancias en las cuales la vida se desarrolla, es decir, el modo en el que las personas nacen, crecen, envejecen, trabajan, etc., y como estos se relacionan con su salud.

Uno de los determinantes sociales que influye en la inseguridad alimentaria, es el alto costo de los alimentos. Actualmente en Venezuela se percibe que la Canasta Alimentaria Normativa para febrero fue de 2.174,43 bolívares (INE, 2013), si comparamos esto con el sueldo mínimo actual Bs. 2.047,5 (Gaceta N° 39.908 del 24 de abril de 2012) y tomando en cuenta que este valor de la Canasta es para una familia tipo venezolana, donde debería existir al menos dos adultos empleados, fácilmente se deduce que deberían gastar un poco más de un sueldo mínimo para adquirir los alimentos necesarios y cubrir sus requerimientos.

Por otro lado existe la escasez de alimentos en el país, lo cual produce que algunos comerciantes vendan estos insumos a un precio más alto del establecido, dando como resultado que las personas opten por no lo comprar los productos, o tengan que dejar de comprar otras cosas para poder cubrir esta necesidad. El hecho de no encontrar algunos alimentos en el país ocasiona una inseguridad alimentaria importante, ya que muchas veces si no hay, no son reemplazados por algún otro grupo de alimentos que pueda cubrir esta necesidad.

Es importante señalar que el hecho de que la Canasta Alimentaria Normativa tenga un precio mayor al salario mínimo, no solo va a producir inseguridad alimentaria al incumplir con el artículo 305 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la cual contempla como una responsabilidad del Estado garantizar “la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor”, además va a influir de manera significativa en la aparición de diversas patologías relacionadas con el componente nutricional.

Funciones esenciales y niveles de acción de la salud pública

El seguimiento, evaluación y análisis de la situación de salud, contempla manejar la información referente al problema de salud pública; en el caso de la inseguridad alimentaria es importante obtener estadísticas que nos indiquen como afecta a la población y de esta forma interpretar correctamente los resultados, para transmitir esta información a los organismos encargados y a la población en general; además de realizar un seguimiento de la problemática para saber si existen variaciones importantes.

La vigilancia de la salud pública, investigación y control de riesgos y daños en salud pública se refiere a mantener una observación detallada de la inseguridad alimentaria en el país, para así controlar el riesgo y los daños a los cuales está expuesta la población; teniendo la posibilidad de contar con apoyo internacional, que permitan afrontar mejor esta problemática.

En cuanto a la promoción de la salud, está enfocada en fortalecer la salud de los pueblos, ejerciendo un control sobre la misma, al promover cambios en el modo de vida y en las condiciones del entorno a través de diferentes entes nacionales, así como de leyes y reglamentos; también nos indica si las políticas públicas empleadas en la población han tenido un impacto positivo o negativo en la salud de los habitantes.

En la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en su artículo 305 contempla como una responsabilidad del Estado garantizar “la disponibilidad suficiente y estable de alimentos en el ámbito nacional y el acceso oportuno y permanente a éstos por parte del público consumidor”, esta función es principalmente responsabilidad del Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, ya que en su visión expresan como función “Garantizar el acceso de los alimentos a la población a través de la regulación, formulación, seguimiento y evaluación de políticas en materia de comercio, industrias, mercadeo y distribución de alimentos…” a través de diferentes políticas aplicadas por otros organismos como el  INN, INDEPABIS, etc. Como medida de acción se plantea fortalecer las relaciones de responsabilidad entre los organismos encargados del cumplimiento de las leyes; así como mejorar los programas establecidos relacionados a la seguridad alimentaria en el país.