Según las FAO se entiende como seguridad alimentaria cuando
todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y
económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para cubrir sus
necesidades nutricionales respetando las preferencias culturales para una vida
sana y activa.
Este concepto
se comienza a usar a partir de 1974 en la “Conferencia Mundial de la
Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas”, celebrada en Roma,
recomienda la adopción de un compromiso internacional sobre seguridad
alimentaria mundial. Durante la Conferencia se proclamó “el derecho inalienable
de todo hombre, mujer y niño a no sufrir hambre o desnutrición para alcanzar el
pleno desarrollo de sus facultades físicas y mentales”. Desde entonces, la FAO
ha seguido concentrado sus esfuerzos en incrementar la voluntad política
internacional para hacer frente al problema del hambre.
En el caso de Venezuela, los niveles de producción de
alimentos han disminuido desde la década de los 90´ con factores asociados a la
demanda como lo son el crecimiento demográfico, condiciones climáticas
desfavorables para los cultivos y ganado y la no consecución de programas
alimentarios de un gobierno a otro.
El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela el 31 de
Julio del 2008 en Gaceta N° 5889 pública la ¨Ley Orgánica de Seguridad y
Soberanía Agroalimentaria¨ la cual norma la cadena de distribución de
alimentos, la creación de reservas estratégicas en casos de contingencias,
intercambio y comercio justo. Gestándose entonces, lo que hoy conocemos como
alimentos de precios controlados. Hoy entre los alimentos regulados se
encuentran aceite (mezcla, girasol, maíz), azúcar(blanca, morena, rubia), café
(molido, en grano), pollo beneficiado (entero), carne de res, carne de cerdo,
leche infantil (formulas maternizadas, de soya) leche de vaca (en polvo,
pasteurizada), quesos blancos y amarillo, pan, pastas, sardinas, arroz, harina
de maíz precocida (blanca y amarilla).
En esta ley se encuentran
definidos dos conceptos que llaman la
atención: Autoabastecimiento y Desarrollo Endógeno.
El primero es referido a: ¨ Sistema de
abastecimiento en el que los propios recursos son suficientes y el
segundo termino: ¨ Es el desarrollo que se alcanza aprovechando los
recursos localmente disponibles, tales como tierra, agua, vegetación, animales,
conocimiento y cultura local, y la forma de organización de la comunidad, con
el objeto de optimizar su dinámica, mejorando así la diversidad cultural, el
bienestar humano y la estabilidad ecológica¨. Al analizar ambos
conceptos en ninguno se habla de garantizar
cantidad suficientes de alimentos de forma
oportuna a la población. Entonces ¿de qué
se trata? ¿Se trata de mecanismos de
control de la parte económica que rige
la cadena agroalimentaria? De ser así
Venezuela seguirá presentando muchos rubros
alimentarios en escasez, haciendo que cada
ama de casa realice magia para proveer
a su familia de aquellos alimentos que
medianamente en calidad y cantidad cubran
las necesidades nutricionales de sus
integrantes.
En cuanto a la llamada ¨ Soberanía Alimentaria¨ se dice que
es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados,
accesibles, producidos de forma sustentable y ecológica, y el derecho a decidir
su propio sistema alimentario y productivo. Pero ¿quién está decidiendo esto
por la población?. No obstante pese a esta ¨Ley Orgánica de Seguridad y
Soberanía Alimentaria¨en Venezuela existe el ¨Índice de escasez de alimentos¨
el cual se refiere al abastecimiento de los alimentos que conforman la canasta
básica tomando en cuenta marcas, variedades y presentaciones. Este índice,
según Banco Central de Venezuela, para el mes de septiembre de 2012 se ubicó en
13,6% y para Octubre de este mismo año en 16,1%. En
este momento en Venezuela los niveles de desabastecimiento superan el 70%, lo
que significa que los consumidores ya no compran lo que quieren, sino lo que
consiguen. Cinco productos se ubican en el rango de escasez grave, es decir,
que reportan fallas mayores a 40%:
- Leche en polvo (78,9%)
- Carne de res (46,4%)
- Aceite (43,7%)
- Pollo (42,9%)
- Café molido (40,8%)
Desde el punto de vista de la economía se habla de escasez
cuando un producto es altamente demandado y su oferta no cubre esta demanda. En
el caso de los alimentos se puede decir que la escasez puede ser temporal si
aplicara la elasticidad de sustitución, la cual consiste en encontrar otras
fuentes alternativas que permitan cubrir la demanda de un alimento en
particular pero esto se logra con la diversidad de marcas y presentaciones del
alimento en cuestión y su precio para adquirirlo. Algunos inclusive hablan de
modificar hábitos alimentarios para que esta elasticidad de sustitución
solucione la escasez de un producto, sin embargo se convierte incluso en la
pérdida de identidad de una población. Por ejemplo el hábito alimentario del
venezolano es el consumo en desayuno y/o cena de preparaciones a base de harina
de maíz (bollitos, arepas) y un menor porcentaje se inclina hacia el consumo de
pan. ¿Cómo se hace en estos casos donde la idiosincrasia es más fuerte que los
anaqueles vacíos? Otro ejemplo es el consumo de quesos blancos frescos. En
Venezuela hay al menos 15 tipos de quesos blancos frescos, los cuales están
presentes en la dieta del venezolano. Muchos de estos quesos se encuentran con
precios regulados por tanto la ama de casa de a pie no los consigue con
facilidad o al precio regulado. ¿Hacia qué alimentos se podría desplazar la
elasticidad de sustitución? Si hablamos de productos de índole proteico como
embutidos, huevos, incluso carne de res o sardinas, nos encontramos con
alimentos que son incluso más costosos que el propio queso o también se
encuentran en escasez como el caso de la carne de res. Otro rubro que hoy no se
consigue en los anaqueles de los mercados es el azúcar blanca y sus variantes
(morena, papelón) ¿Cuál será en este caso el alimento que sustituya a estos
endulzantes naturales? Podría pensarse en la miel, sin embargo su precio es
casi seis veces superior a el azúcar.
En el caso del maíz blanco, las diferentes asociaciones que
agrupan a los productos de este rubro adjudican la baja producción a la falta
de insumos como fertilizantes, las propias semillas que son distribuidas por
único canal como lo es la empresa del estado Agropatria, conocida como
Agroisleña antes de su expropiación. Los productores recurren a distribuidores
privados para suplir sus insumos a precios bastante elevados. Lo cierto es que
estas agrupaciones no creen posible cumplir con las metas de producción para
abastecer a el consumo de la población venezolana por tanto así como el caso
del maíz blanco hay tantos otros rubros en la misma situación que hoy según las
hojas de balance de alimentos importamos la mitad de los alimentos consumidos
en el país. Los productos de alimentos en Venezuela deben luchar con la
dificultad para obtener la materia prima, el control de los precios de sus
productos y vencer a los alimentos importados con un dólar preferencial a 4;30
Bs F.
Ante la situación de inseguridad alimentaria en nuestro país,
con sus riesgos implícitos en su población más vulnerable como lo son los niños
o personas con una condición fisiológica particular (embarazo, lactancia,
enfermedad) cabe preguntarse si realmente Venezuela posee Independencia
Alimentaria antes que Soberanía o Seguridad Alimentaria.