martes, 21 de mayo de 2013

Venezuela está lejos de tener seguridad alimentaria

Caracas, enero 27 (Marlene Monsalve).- Hiram Gaviria, diputado de la Asamblea Nacional (AN), aseguró que Venezuela está lejos de tener seguridad alimentaria, porque produce menos e importa más y tiene una economía y agricultura de puertos. 

Manifestó que en Venezuela existe un problema de escasez de alimentos, porque pasó de ser un país exportador y autoabastecido, a una nación importadora. 

Explicó que aún con el aumento de las importaciones no ha subsanado el déficit e indicó “hoy tenemos problemas de escasez de alimentos, aun cuando el Gobierno se niega a reconocer que hay déficit en algunos productos”. 

Destacó que en el país hay dificultades para conseguir café, azúcar, harina de trigo, pastas y margarinas. Señaló que al problema de la escasez se suma el alto costo de algunos alimentos. 

Dijo que las causas de esta situación son generadas por, “la caída de la producción; el desorden de las importaciones debido a que Cadivi tarda en promedio entre 180 y 200 días para liquidar el dinero para las importaciones y los negocios alrededor de las importaciones, entre otros temas”.


Inseguridad alimentaria vision a futuro


El hambre es la más tenebrosa de las carencias, y pese a todos los avances tecnológicos y sociales registrados por la humanidad aún afecta a más de 800 millones de personas en nuestro planeta.

En forma un poco más técnica se habla de 'inseguridad alimentaria'. Es lo que ocurre cuando las personas pasan hambre y temen morir de inanición, de acuerdo con una definición publicada en el sitio web de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, más conocida como FAO.

La FAO convocó para noviembre de 2002 una Cumbre Mundial sobre la Alimentación, cuyo tema principal es la necesidad de intensificar el combate contra el hambre. En ella, los delegados revisaron los avances logrados desde la Cumbre anterior, de 1996. En esa oportunidad se suscribió una Declaración de Roma con un compromiso de reducir a la mitad el impacto del hambre en el mundo para el año 2015. Pero se ha avanzado poco, y será difícil cumplir esa meta.

Uno de los propósitos de la cumbre es reforzar la voluntad política para combatir el hambre.

Inseguridad Alimentaria

La alimentación es un proceso complejo y dinámico afectado por factores biológicos, económicos y socioculturales. La población que migra de las zonas rurales a sitios urbanos está sujeta a cambios en la alimentación por lo que se considera como un grupo potencialmente vulnerable en cuanto a la seguridad alimentaria.

Una de las principales causas por las cuales la población migrante puede ser un grupo vulnerable está determinada en gran medida por un ingreso económico insuficiente ya que disminuye aún más la posibilidad de tener una dieta más variada y de mejor calidad y por lo tanto aumenta la probabilidad de contraer enfermedades por deficiencias de nutrientes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) consideran de suma importancia conocer y mejorar las condiciones de seguridad alimentaria en la población inmigrante a las zonas urbanas. Según estas organizaciones, además de las modificaciones en la dieta, los migrantes enfrentan el problema del acceso económico a los alimentos. Se estima que los consumidores urbanos pobres gastan entre un 60-80% de sus ingresos en alimentación (FAO). Esto los hace especialmente vulnerables al incremento de precios en alimentos, sobre todo porque en estos asentamientos se obtienen prácticamente en su totalidad, mediante compra.

¿Hay Seguridad Alimentaria en Venezuela ?


 Según las FAO se entiende como seguridad alimentaria cuando  todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, seguros y nutritivos para cubrir sus necesidades nutricionales respetando las preferencias culturales para una vida sana y activa.

Este concepto se comienza a usar a partir de 1974 en la “Conferencia Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas”, celebrada en Roma, recomienda la adopción de un compromiso internacional sobre seguridad alimentaria mundial. Durante la Conferencia se proclamó “el derecho inalienable de todo hombre, mujer y niño a no sufrir hambre o desnutrición para alcanzar el pleno desarrollo de sus facultades físicas y mentales”. Desde entonces, la FAO ha seguido concentrado sus esfuerzos en incrementar la voluntad política internacional para hacer frente al problema del hambre.

En el caso de Venezuela, los niveles de producción de alimentos han disminuido desde la década de los 90´ con factores asociados a la demanda como lo son el crecimiento demográfico, condiciones climáticas desfavorables para los cultivos y ganado y la no consecución de programas alimentarios de un gobierno a otro.

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela el 31 de Julio del 2008 en Gaceta N° 5889 pública la ¨Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentaria¨ la cual norma la cadena de distribución de alimentos, la creación de reservas estratégicas en casos de contingencias, intercambio y comercio justo. Gestándose entonces, lo que hoy conocemos como alimentos de precios controlados. Hoy entre los alimentos regulados se encuentran aceite (mezcla, girasol, maíz), azúcar(blanca, morena, rubia), café (molido, en grano), pollo beneficiado (entero), carne de res, carne de cerdo, leche infantil (formulas maternizadas, de soya) leche de vaca (en polvo, pasteurizada), quesos blancos y amarillo, pan, pastas, sardinas, arroz, harina de maíz precocida (blanca y amarilla).

En  esta  ley  se  encuentran  definidos  dos  conceptos  que  llaman  la  atención: Autoabastecimiento  y  Desarrollo  Endógeno.  El  primero  es  referido  a: ¨ Sistema de abastecimiento en el que los propios recursos son  suficientes y  el  segundo  termino: ¨ Es el desarrollo que se alcanza aprovechando los recursos localmente disponibles, tales como tierra, agua, vegetación, animales, conocimiento y cultura local, y la forma de organización de la comunidad, con el objeto de optimizar su dinámica, mejorando así la diversidad cultural, el bienestar humano y la estabilidad ecológica¨. Al  analizar  ambos  conceptos en  ninguno  se  habla de  garantizar  cantidad suficientes  de  alimentos de  forma  oportuna  a  la  población. Entonces  ¿de qué  se  trata?  ¿Se trata  de  mecanismos  de  control  de  la  parte económica  que  rige  la  cadena  agroalimentaria? De  ser  así  Venezuela seguirá   presentando  muchos  rubros  alimentarios  en  escasez, haciendo  que  cada  ama de  casa  realice  magia  para  proveer  a  su  familia de  aquellos  alimentos  que  medianamente  en  calidad  y  cantidad  cubran  las  necesidades  nutricionales  de  sus  integrantes.

En cuanto a la llamada ¨ Soberanía Alimentaria¨ se dice que es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sustentable y ecológica, y el derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. Pero ¿quién está decidiendo esto por la población?. No obstante pese a esta ¨Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Alimentaria¨en Venezuela existe el ¨Índice de escasez de alimentos¨ el cual se refiere al abastecimiento de los alimentos que conforman la canasta básica tomando en cuenta marcas, variedades y presentaciones. Este índice, según Banco Central de Venezuela, para el mes de septiembre de 2012 se ubicó en 13,6% y para Octubre de este  mismo  año  en  16,1%. En este momento en Venezuela los niveles de desabastecimiento superan el 70%, lo que significa que los consumidores ya no compran lo que quieren, sino lo que consiguen. Cinco productos se ubican en el rango de escasez grave, es decir, que reportan fallas mayores a 40%:

- Leche en polvo (78,9%)
- Carne de res (46,4%)
- Aceite (43,7%)
- Pollo (42,9%)
- Café molido (40,8%)

Desde el punto de vista de la economía se habla de escasez cuando un producto es altamente demandado y su oferta no cubre esta demanda. En el caso de los alimentos se puede decir que la escasez puede ser temporal si aplicara la elasticidad de sustitución, la cual consiste en encontrar otras fuentes alternativas que permitan cubrir la demanda de un alimento en particular pero esto se logra con la diversidad de marcas y presentaciones del alimento en cuestión y su precio para adquirirlo. Algunos inclusive hablan de modificar hábitos alimentarios para que esta elasticidad de sustitución solucione la escasez de un producto, sin embargo se convierte incluso en la pérdida de identidad de una población. Por ejemplo el hábito alimentario del venezolano es el consumo en desayuno y/o cena de preparaciones a base de harina de maíz (bollitos, arepas) y un menor porcentaje se inclina hacia el consumo de pan. ¿Cómo se hace en estos casos donde la idiosincrasia es más fuerte que los anaqueles vacíos? Otro ejemplo es el consumo de quesos blancos frescos. En Venezuela hay al menos 15 tipos de quesos blancos frescos, los cuales están presentes en la dieta del venezolano. Muchos de estos quesos se encuentran con precios regulados por tanto la ama de casa de a pie no los consigue con facilidad o al precio regulado. ¿Hacia qué alimentos se podría desplazar la elasticidad de sustitución? Si hablamos de productos de índole proteico como embutidos, huevos, incluso carne de res o sardinas, nos encontramos con alimentos que son incluso más costosos que el propio queso o también se encuentran en escasez como el caso de la carne de res. Otro rubro que hoy no se consigue en los anaqueles de los mercados es el azúcar blanca y sus variantes (morena, papelón) ¿Cuál será en este caso el alimento que sustituya a estos endulzantes naturales? Podría pensarse en la miel, sin embargo su precio es casi seis veces superior a el azúcar.

En el caso del maíz blanco, las diferentes asociaciones que agrupan a los productos de este rubro adjudican la baja producción a la falta de insumos como fertilizantes, las propias semillas que son distribuidas por único canal como lo es la empresa del estado Agropatria, conocida como Agroisleña antes de su expropiación. Los productores recurren a distribuidores privados para suplir sus insumos a precios bastante elevados. Lo cierto es que estas agrupaciones no creen posible cumplir con las metas de producción para abastecer a el consumo de la población venezolana por tanto así como el caso del maíz blanco hay tantos otros rubros en la misma situación que hoy según las hojas de balance de alimentos importamos la mitad de los alimentos consumidos en el país. Los productos de alimentos en Venezuela deben luchar con la dificultad para obtener la materia prima, el control de los precios de sus productos y vencer a los alimentos importados con un dólar preferencial a 4;30 Bs F.

Ante la situación de inseguridad alimentaria en nuestro país, con sus riesgos implícitos en su población más vulnerable como lo son los niños o personas con una condición fisiológica particular (embarazo, lactancia, enfermedad) cabe preguntarse si realmente Venezuela posee Independencia Alimentaria antes que Soberanía o Seguridad Alimentaria.

Escrito por Isabel Changllio 





Gobierno venezolano impulsa acciones por seguridad alimentaria


Las autoridades venezolanas concentran hoy esfuerzos en la puesta en marcha de instalaciones para garantizar la seguridad alimentaria de la población, como parte de la atención directa a los requerimientos de las comunidades.

En esa dirección, el vicepresidente ejecutivo, Jorge Arreaza, encabeza este viernes la apertura de un establecimiento de la red de Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval) en el estado Barinas.

La iniciativa forma parte del sistema de gestión pública denominado gobierno de calle, activado por el presidente Nicolás Maduro a finales de abril.

La primera acción de ese esquema se concreta en el estado Zulia, se traslada a Miranda y esta semana concentra las actividades en Barinas y Táchira.

En un contacto televisivo desde el estado Táchira, Maduro diseño un plan para dotar de instalaciones de ese tipo a todas las entidades de la nación.

Estas medidas constituyen una respuesta a la guerra económica que enfrenta el gobierno revolucionario.

Unido a la creación de centros de expendio de alimentos de las redes de Pdval y Mercal, las autoridades acuden a operativos de calle en forma periódica para la venta de productos de la canasta básica.



El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo 2012


El crecimiento económico es necesario pero no suficiente para acelerar la reducción del hambre y la malnutrición.

En El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2012 se presentan nuevas estimaciones de la subnutrición basadas en una metodología revisada y mejorada. Las nuevas estimaciones indican que los avances en la reducción del hambre en los últimos 20 años han sido mayores de lo que se creía anteriormente y que, si se redoblan los esfuerzos, tal vez se pueda alcanzar la meta sobre el hambre establecida en los ODM a nivel mundial para el año 2015. Sin embargo, el número de personas que padecen subnutrición crónica sigue siendo inaceptablemente elevado y la erradicación del hambre sigue siendo un gran desafío a nivel mundial.

Este año, en el informe también se analiza el papel del crecimiento económico en la reducción de la subnutrición. El crecimiento agrícola sostenible es a menudo eficaz para llegar a los pobres, porque la mayoría de los pobres y hambrientos vive en las zonas rurales y depende de la agricultura para una parte importante de sus medios de vida. Sin embargo, el crecimiento no necesariamente tendrá como resultado una mejor nutrición para todos. Entre las políticas y programas que permitirán que el crecimiento incluya la dimensión de la nutrición figuran el apoyo a una mayor diversidad de la dieta, la mejora del acceso al agua potable, al saneamiento y a los servicios de salud, y la educación de los consumidores sobre la nutrición y las prácticas de cuidado infantil adecuadas.

El crecimiento económico tarda tiempo en llegar a los pobres y puede no llegar a los más pobres de los pobres. Por lo tanto, la protección social es fundamental para eliminar el hambre lo más rápidamente posible. Por último, a fin de hacer avances rápidos en la reducción del hambre son precisas medidas públicas para proporcionar bienes públicos y servicios fundamentales en el marco de un sistema de gobierno basado en la transparencia, la participación, la rendición de cuentas, el imperio de la ley y los derechos humanos. 




La seguridad alimentaria


La reunión que la Organización de Estados Americanos, OEA, celebró recientemente en Cochabamba, Bolivia, tenía como tema central en su agenda lo relativo a la seguridad alimentaria.

En realidad sobre ese tema no se avanzó en consideraciones sustantivas, pues otros temas de carácter más político acapararon la atención de los cancilleres americanos. Sin embargo, el Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (Iica), presentó allí un documento sobre el tema, que pretendía servir como referente central de la discusión. 

Curiosamente, quizás en una elegante ironía diplomática, el documento sobre Seguridad Alimentaria declaraba en su portada que su objetivo era "alimentar el debate" correspondiente. 

Pero en su interior ese documento aporta algunos antecedentes que es importante analizar y difundir.

En primer lugar, el documento del Iica define o conceptualiza lo que cabe entender por seguridad alimentaria, pues esas palabras se suelen utilizar con significados muy diversos.
De lo aportado por el Iica queda claro que la seguridad alimentaria se refiere a la seguridad de las personas de tener, en forma estable, la posibilidad de disponer, acceder y utilizar los alimentos que necesita.

Un concepto diferente es el de soberanía alimentaria, que se refiere a los países, y no ya a las personas. Es posible que un país tenga soberanía alimentaria, pero una cantidad importante de sus ciudadanos tenga inseguridad alimentaria. 

O viceversa: toda la ciudadanía puede tener alta seguridad alimentaria, pues las importaciones abastecen plenamente el mercado de alimentos, pero el país respectivo carecer de soberanía en esos rubros, pues depende en alta medida de abastecedores externos.

Un segundo problema es el de elegir algunos indicadores cuantitativos que permitan medir y comparar el problema de la inseguridad alimentaria. En ese campo el Iica utiliza dos indicadores que están relacionados, pero que no son exactamente iguales.

El primero de ellos es el Índice Global de Hambre (GHI) que, a su vez, es un indicador compuesto que reúne tres elementos: el porcentaje de la población desnutrida, la prevalencia de la desnutrición infantil y la mortalidad infantil.

De acuerdo con el GHI hay en América Latina y el Caribe siete países que tienen una situación baja en materia de inseguridad alimentaria, pues el indicador mencionado marca para ellos un nivel menor a cinco. Ellos son Uruguay, Costa Rica, Chile, Argentina, Jamaica, Brasil y México.

Paralelamente, hay tres países que tienen una situación no sólo alta, sino claramente alarmante, en materia de seguridad alimentaria: Haití (indicador GHI de 28), Guatemala (indicador GHI de 12) y Bolivia (indicador GHI de 11 ). El resto de los países se encuentra en una situación intermedia, con un índice GHI entre 5 y 10.

El otro indicador que muestra el estudio del Iica es el porcentaje de la población en situación de desnutrición. El país que muestra en ese campo la situación más dramática es Haití, con 58 % de la población en situación de desnutrición.